17. SINCERIDAD
[FRANCESCO]
El agua cae caliente, constante, pero no hay alivio. No esta vez. Apoyo las manos contra la pared de mármol de la ducha del hotel. Siento el pulso en las sienes, el cansancio colándose por los huesos.
Dormí contigo en brazos.
Desperté con una verdad que no pedí.
"No fue idea mía. Fue la escudería."
Sofía.
La única persona que no esperaba que jugara el mismo juego que todos.
Y sin embargo, ahí estaba la trampa: ella aceptó.
No por interés. Por mí.
Y eso es lo que más me desarma.
Po