Eva Davies.
Es… imposible.
Nikolaus había entrado en la casa apenas unos instantes antes para ir en busca de una manta con la que cubrir a Niklaus. Todo marcha tan bien…
Marcus Royce, reducido a sus propias amenazas, cumple su libertad condicional mientras espera un juicio que, inevitablemente, perderá frente a mi futuro esposo. La finca en Baden ya es oficialmente nuestra, y yo misma superviso la remodelación a distancia, de la mano de Terrence y Adric desde Alemania. Hasta las vacaciones, au