En ocasiones, Scott se queda por las noches. Sé cuánto le preocupa Marie, sobre todo desde la muerte del abuelo… una herida que todos llevamos aún abierta.
Mi vista comienza a nublarse; los contornos de la habitación se desdibujan hasta que apenas puedo distinguir una silueta apresurándose hacia mí. Alcancé a ver a Marie… y después, la oscuridad me envuelve.
Cuando por fin recupero la conciencia, la luz blanca y fría del hospital me recibe. El primer detalle que percibo es el tacto cálido de una