Capítulo 15
Han transcurrido dos semanas en las que permanezco, casi sin excepción, en la quietud de mi habitación. Me sumerjo en los estudios con una disciplina que no recordaba poseer; de cuando en cuando, me aventuro al jardín, buscando en el sol tibio un respiro para el alma. Nikolaus, aunque debió regresar a Alemania para atender asuntos de su familia, no ha dejado de velar por mí a través de videollamadas y mensajes constantes. Antes de partir, se aseguró de dejar seguridad en la casa, gesto que, aunq