Olivia.-
Nuevamente me llevaron a la sala de visitas, Laura y Todd me esperaban, no traían muy buena cara y eso me preocupaba.
— ¿Cómo estás? –Es lo primero que pregunta mi hermana, seguramente al ver mis ojos rojos por haber llorado, no pienso decirle que Damián estuvo aquí, saldría corriendo para matarlo, lo sé –fui a la lectura del testamento–. su expresión se endurece –el señor Owen nos incluyó.
— ¿Nos? ¿A ti también? –pregunté incrédula.
— Sí, intenté decirle al abogado que no quería n