Olivia.-
Ahora en la celda no estaría sola, había otra mujer, también estaba embarazada, vi en sus ojos el miedo, pero intentando hacerse la dura para doblegar a la nueva, la puerta metálica se cerró detrás de mí.
Observé el catre que sobraba, vacío, evitando a mi compañera coloqué las cosas sobre él, escuché un resoplido, sentí sus ojos sobre mí, aunque sentí miedo por mi seguridad, no iba a dejarme amedrentar.
— No quiero problemas –me adelanté a decir–. si me ignoras yo te ignoro y no tend