Empujé las puertas dobles de la sala de juntas, el aroma a café cargado y papel nuevo me golpeó de inmediato, pero fue la imagen frente a mí lo que me hizo perder el aliento.
En la cabecera, mi hermana Olivia dictando una postura más rígida de lo habitual, me miró con una mezcla de cansancio y protección, a su lado Damián, mantenía una mano posesiva sobre el hombro de su esposa, también estaba Todd Winter elmayor inversor de las empresas Lennox.
Por suerte Alexander no estaba allí.
Pero, un