Capítulo 92 —El Puente de Sangre
El resto del día en el hotel se convirtió en un paréntesis robado al tiempo. Fuera, Nueva York rugía con su prisa indiferente, pero dentro de la suite, el mundo se reducía al roce de las sábanas y al calor compartido. Enrico y Alessia no tenían prisa por regresar; sabían que, una vez que cruzaran el puente de vuelta a Jersey, el juego de poder comenzaría y ya no habría marcha atrás.
Pasaron las horas entre entregas de comida que apenas probaron y una intimidad qu