Capítulo 95 —La Sangre y el Cristal
El comedor estaba sumido en un silencio metálico, solo interrumpido por el choque rítmico de los cubiertos contra la porcelana. Dominic presidía la mesa, su presencia física llenaba el espacio con la pesadez de quien no necesita levantar la voz para ser temido. No era un hombre de lujos refinados ni de modales como el Diablo; Dominic era un hombre de fuerza cruda, rústico en su esencia, alguien que entendía el mundo a través del respeto, la lealtad de sangre