Capítulo 78 —Bajo la mesa
El aire en el restaurante se había espesado tanto que el parpadeo de las velas en el centro de la mesa parecía agonizar por falta de oxígeno. Alessia sentía el peso de la mirada de Enrico sobre su piel como si fuera una quemadura de cigarrillo: constante, ardiente e imposible de ignorar. Frente a ella, Alessandro y Lidia representaban una estampa de normalidad casi ofensiva. Lidia, en su burbuja de optimismo inagotable, se había propuesto la misión de que todos fueran "