Capítulo 85 —El Valor de la Espera
El humo de los habanos flotaba en capas densas bajo las luces bajas del casino clandestino, mezclándose con el perfume caro y el aroma metálico de las fichas de polímero. Enrico observaba a Alessia desde un ángulo lateral, con una mezcla de orgullo y fascinación que apenas lograba disimular bajo su máscara de frialdad siciliana. Ella no solo jugaba al Blackjack; ella estaba ejecutando una coreografía de guerra psicológica. Sus dedos, largos y adornados por la s