Ethan había ido esa mañana a visitar la tumba de su abuela Mary Ann, llevaba poco más de dos años sin ir a verla. El trabajo y Jane habían ocupado y robado toda su atención. Sobre todo ella, Jane.
Mientras colocaba el hermoso ramo de tulipanes rosados que Mary Ann tanto adoraba, vio a lo lejos a un joven, sola, enterrando a un familiar. Al principio sintió compasión por ella, pero luego reconoció aquella imagen, era la chica de la banqueta y la lluvia, la del café, la misma del tropezón en e