Will se recargó en la puerta de su despacho cuando Kathleen se marchó.
Lo único que quería era detenerla, besarla de nuevo y hacerla olvidar a cualquier otro hombre. Él había sido el primero, eso lo sabía, estaba muy seguro.
No pudo haber engaño esa noche porque ninguno de los dos esperaba lo que ocurrió.
Intentó poner en orden sus ideas durante esos días. Dejar a un lado los celos que sentía y pensar en lo ocurrido.
Se repitió una y otra vez, que las fotos que le había mostrado su hermano