William no lo pensó dos veces, en cuanto tuvieron las localizaciones de las propiedades estuvo dispuesto a salir.
—Señor Hudson, lo mejor es que se quede y nos deje hacer nuestro trabajo. Vamos a tener que dividirnos para poder registrar las casas, no podemos arriesgarnos, el factor sorpresa es con lo que contamos —le dijo Benjamín.
—Sí, señor Hudson —dijo otro de los hombres—. Si no registramos todas las casas ahora mismo y ella está en alguna, corremos el riego de que se la lleve a otro lugar