Mundo ficciónIniciar sesión—¡Estás como una cabra!
Escuché el grito de la ratona, apenas empujé la puerta del departamento, asumí que le ganó la frustración debido a algún ejercicio de dibujo. Sin embargo, al acabar de entrar lo que vi fue algo muy distinto: Santi reposaba en pose loto sobre el sofá azul de la sala, cargaba su guitarra en las piernas y sonreía mientras le mordía la parte superior. La mirada de mi amigo suplicab






