Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl tiempo siguió su curso y los encuentros con la rata loca no cesaron, tampoco sus insultos ni los míos de vuelta, si algo bueno sacaba de todo aquello era que ponía en práctica mis conocimientos de esa nueva lengua que empezaba a dominar. Ya que el depa se ubicaba en un quinto piso, en alguna oportunidad debimos compartir elevador, la peor parte fue que nadie más subió y yo solo pedí en silencio que ni siquiera me dirigiese la palabra porque me encontraba de terrible ánimo, en la clínica pa







