Mundo ficciónIniciar sesión—¡Aaaaaah! —gritó Ricky como lunático en cuanto ingresó al dormitorio.
Extrañado, observé a mi mejor amigo desde la cama donde hablaba tontería y media con Omar por el celular. Desde su partida, solíamos chatear o hacer videollamadas seguidas. De hecho, unos días antes, durante la mañana navideña, intentaba reponerme de la resaca del veinticuatro. Como Rico me abandonó para pas






