Mundo ficciónIniciar sesión—Eso fue injusto —me dijo Kevin. Hizo un puchero como niño chiquito y sonreí. Permanecíamos desnudos, frente a frente en la cama luego de bañarnos—. Una doble injusticia porque tampoco era tu boca lo que quería.
—Demándame. —Pierdo el caso ante uno de los mejores abogados del país. Además, ¿cómo me quejo de una mamada de otro planeta?Sus palabras me hicieron re&iacut






