Lo posible.
Tras haber escuchado aquellas palabras de su hija, Beatrice tomó una decisión. Haría lo posible por no ver más a Raúl, ¿cómo lo lograría? Poniendo a los Meléndez de por medio. Le pediría a María de los Ángeles que fuera a su departamento de vez en cuando con Romina, y cuando le tocara dejarla en casa de los Meléndez, ella no bajaría del auto como lo había hecho ya. Y si en algún momento llegaban a interactuar, sería exclusivamente por las niñas.
No podía permitirse ablandarse tan rápido. No cuando su herida seguía tan viva.
Y así lo hizo.
La primera semana de enero le pidió a María de los Ángeles que llevara a Romina, y esta se quedó en el departamento esos días. La segunda semana, para su sorpresa, recibió un mensaje de él.
Raúl Meléndez: Ahora es mi turno.
Ella sabía que se refería a tener a Valentina por una semana completa, día y noche, pero a diferencia de Romina que ya era una señorita, Valentina sí necesitaba el cuidado de su madre, así que no tuvo otra opción que escribirle de