La otra cara de la verdad.
Madison decide desviarse a la mansión Halls después de hablar con Aarón. Ella no ha hecho todo esto para destruir LatinUnion, solo quiere hundir a Raúl, y que las cosas no salgan como ella quiere, hace que la ansiedad la carcoma.
Al llegar a la mansión la ama de llaves le indica que su padre está en la oficina, pero antes de que le pueda decir que no puede pasar, Madison abre la puerta.
Su corazón se detiene un segundo y arruga la cara.
—¿Es en serio? —murmura, cruzándose de brazos.
Las mejillas de Nathan y de la mujer que estaba besándolo, se calientan. La mujer, una que Madison distingue de la alta sociedad, le da un cordial saludo y luego se retira con nerviosismo.
Nathan se ajusta la corbata, avergonzado de que su hija lo haya visto en esto. A ella le pegó mucho la separación con su madre.
—¿Te molesta…?
Madison no es capaz de acercarse más a la oficina, pensando que allí ha ocurrido de todo, así que se da la vuelta y su padre la sigue.
—Haz lo que quieras con tu vida romántica, p