Corazones heridos.
—¡Jefe!
—¡Raúl!
Gigi y John que veían todo desde la puerta abierta se apresuran a tomarlo antes de que caiga.
Una mujer policía se acerca para esposar a Madison mientras le dice sus cargos. Otro se encarga de poner presión en la herida de Raúl, otro llama a paramédicos. Gigi corre a buscar la caja de primeros auxilios. Todo se vuelve un caos mientras se la llevan, y en medio de eso, Nathan duda en si ir con su hija, o no, pero termina cediendo, dándole una mirada inexpresiva a Raúl.
El pelinegro intenta decirle a John que no se preocupe, que le duele, pero no cree que va a morirse, no por esto, pero su amigo casi le tapa la boca con la mano para que no hable, y eso hace a Raúl reír sin ganas, lo que aumenta su dolor.
Mientras ve cómo todo pasa a su alrededor, no puede más que pensar en Beatrice. Y sus ojos se cierran, para recordar todas las razones por la cual tiene que luchar, pase lo que pase. El rostro de Beatrice junto a sus hijas es lo primero que aparece, su corazón se llena de