Corazones heridos.
—¡Jefe!
—¡Raúl!
Gigi y John que veían todo desde la puerta abierta se apresuran a tomarlo antes de que caiga.
Una mujer policía se acerca para esposar a Madison mientras le dice sus cargos. Otro se encarga de poner presión en la herida de Raúl, otro llama a paramédicos. Gigi corre a buscar la caja de primeros auxilios. Todo se vuelve un caos mientras se la llevan, y en medio de eso, Nathan duda en si ir con su hija, o no, pero termina cediendo, dándole una mirada inexpresiva a Raúl.
El pelinegro