Punto de Vista Maximiliano
Agradecí la llamada de la amiga de Madison justo en el preciso momento que estaba por hacerla mía, de no ser así, muy seguramente la hubiera devorado en ese instante hasta la última parte de su cuerpo; mire hacia abajo mi entrepierna y estaba más dura que mi consciencia, pero jure respetar a Madison hasta el día de nuestro matrimonio, aunque ya la estaba haciendo mi mujer de diferentes formas, quería dejar ese placer para un momento especial.
Porque soñaba con derr