La puerta se cerró suavemente detrás de Renata, y por un instante el silencio de aquel nuevo espacio la envolvió por completo, era distinto a cualquier otro lugar en el que hubiera estado dentro del imponente edificio, no por su tamaño o por el lujo evidente en cada detalle, sino porque había algo más allí, algo que no podía definirse con facilidad, como si aquel sitio hubiese sido preparado no solo para cumplir una función, sino para contener una presencia, la suya.
La mujer avanzó despacio, s