CAMBIO DE PLANES.
La oscuridad continuaba envolviendo el lugar donde los responsables del ataque permanecían reunidos. El silencio era espeso, casi insoportable, mientras varios hombres observaban el interior del vehículo detenido. Ninguno pronunciaba una sola palabra. Las expresiones de seguridad que habían mostrado horas atrás habían desaparecido por completo, sustituidas por rostros tensos e inquietos. El ambiente había cambiado de manera radical porque todos comprendían que algo había salido terriblemente ma