Marina forzó una sonrisa, intentando ocultar el pánico creciente en su pecho.
— Sí, está todo bien — miente, con el corazón latiendo acelerado, mientras evita los ojos de Sávio.
— Estás hermosa, ¿lo sabías? — continúa él, inclinándose suavemente para besarla.
El beso de Sávio debería tranquilizarla, proporcionándole ese ambiente familiar y seguro que siempre imaginó que vendría de él. Sin embargo, la dura realidad de la situación le impide disfrutar del momento.
Mientras los labios de Sávio est