Mientras observa a Marina con ojos incrédulos, Rodrigo asiente, con la mirada pesada.
—Aparentemente, ella planeó todo con Xavier. Pero las cosas se salieron de control. Ahora tendrá que enfrentar las consecuencias.
Mientras tanto, Joana sigue protestando; su orgullo herido se vuelve más evidente que nunca.
—¡Están cometiendo un error! ¡Soy inocente! —clama, con la voz resonando por el pasillo.
Marina observa la escena, su corazón dividido entre el alivio de saber que se hacía justicia y la tris