La mirada de Víctor parece recorrer el rostro de ella; cada detalle intenta descifrar las emociones que pasan por sus ojos. Hay rabia, dolor y una sombra de duda, algo que Marina nunca había visto en él.
— Debería ser yo quien pregunte qué haces aquí — responde él, en un tono frío, casi sombrío, aunque el dolor se trasluce en cada palabra.
Marina siente el estómago revolverse, incapaz de comprender lo que está ocurriendo. Percibe que él no está allí por coincidencia; hay algo más profundo y osc