Todavía incrédulo, Víctor vuelve a tomar las fotos de Marina y las observa una por una, como si intentara encontrar algún defecto, alguna señal de manipulación digital. Pero, por más que busque, cada detalle parece demasiado real para ser un montaje.
— No puede ser verdad — murmura para sí mismo, mientras siente la voz quebrarse.
La confusión en sus ojos es evidente, y no encuentra palabras para expresar el torbellino de sentimientos que lo invade: rabia, duda, incredulidad. Nuevamente en sus m