La reunión se llevó a cabo en la oficina de Ethan, justo antes de la hora del almuerzo.
Sophie llegó primero, perfumada, vestida de blanco, con un aire de falsa serenidad. Ava entró poco después, llevando su iPad contra el pecho, la postura erguida, decidida a no titubear.
Ethan, detrás de su escritorio, la saludó con una leve inclinación de cabeza. Pero ella no correspondió con una sonrisa.
Su rostro estaba sereno, pero sus ojos no mentían: estaba ahí para dejar las cosas claras.
—Gracias po