Estos días han sido tan bellos, Nathan era el hombre más maravilloso del mundo y me hacía sentir la mujer más afortunada al haberlo encontrado.
Ya parecía vivir en mi casa, cada noche al llegar encontraba algo nuevo de él desperdigado por el lugar.
Para acompañar a Nicco había pedido horarios más flexibles y no estaba tomando nocturnos, lo cual agradecía y no solo por mi hijo, sino que también por mi, sentirlo cerca me daba seguridad, una que jamás había sentido.
Nos despertamos casi al alba y