Si me vieran la cara de estúpido que llevo en estos momentos, es que ni yo me la creo, ¡Ella me dijo amor! Y no contenta con eso me lo volvió a dar a entender con ese tremendo beso que me dio.
¡Dios ¡¿Podría haber alguien con más suerte en esta vida?
Me fui canturreando una canción de Eros Ramazzotti, hasta los gustos de mi mafiosa me los había pegado en estos días juntos y obvio que hice de todo para que ella estuviera junto a mí. No solo por las increíbles sesiones de sexo que teníamos cada n