— Eduardo yo — titubeé — no estoy segura de que pueda hacer eso, es decir, no sé cómo ser madre, y además nuestra relación apenas está empezando y no quisiera que eso se convirtiera en un problema más — logré decir completamente absorta
— Mary, jamás voy a dejarte de nuevo, en verdad te amo, y sé que la llegada de Samuel a nuestras vidas solo sería de bendición, perdóname, pero es que no puedo desampararlo — afirmó mientras se detenía para tomar mi mano — te imaginas lo lindo que sería tener un