(Adrián)
No dormí, ni siquiera lo intenté, porque el hospital no era un lugar donde el descanso tuviera sentido cuando sabías que, a unos metros, alguien seguía luchando en una línea demasiado fina entre mantenerse o no, y cada minuto que pasaba sin respuestas claras solo hacía que todo se sintiera más pesado, más difícil de sostener.
Me quedé ahí, moviéndome sin realmente ir a ningún lado, sentándome solo para levantarme otra vez, recorriendo el mismo pasillo una y otra vez como si el movimien