17. No podía dejar pasar esta oportunidad.
George sabía que había prometido que irían a comprar todo lo que le hacía falta al bebé y pensaba cumplir su palabra, de hecho, pensaba pasar el día entero con ella y el pequeño Ian, pero tenía algo muy importante que mostrarle, una sorpresa que esperaba fuera de su agrado.
Y es que cuando él hacía un trato, su palabra era ley, pero en este caso, se trataba mucho más que de la necesidad de cumplir su palabra, en realidad el señor Anderson moría por ver la ilusión y felicidad en el rostro de su