49. Eso ya está resuelto.
George estaba algo molesto por tener que atender esas llamadas de trabajo mientras disfrutaba de su viaje de novios. Aunque deseaba estar completamente dedicado a su esposa y a ese momento especial, entendía que las emergencias laborales no podían ser ignoradas.
Después de resolver rápidamente el asunto, George regresó a la acogedora cafetería donde había dejado a su esposa desayunando. El aroma tentador del café llenaba el aire, y esperaba que su taza todavía estuviera tibia, deseando sumergir