Capítulo 123
Marco camina de un lado a otro sin conseguir enfocarse.
Las paredes blancas del hospital parecen cerrarse a su alrededor, el zumbido de las luces se mezcla con el ruido de las máquinas y los pasos apresurados de enfermeras que entran y salen. Nadie le dice nada de Nara ni de su hijo, y la desesperación se apodera más de él con cada minuto que pasa.
Siente las manos sudadas, el corazón golpeándole el pecho como si quisiera escapar. Cada pensamiento lo tortura. *¿Y si el bebé no sobr