Capítulo 118
La boda de Lina fue algo rápido, puro trámite, justo como ella quiso.
No había flores, ni música, ni vestidos elegantes. Solo firmas, sellos y un silencio que pesaba más que cualquier ceremonia.
Para ella, aquel matrimonio no era una celebración, sino un escudo, una barrera definitiva contra su familia, que parecía empeñada en venderla una y otra vez.
Cuando Dario le propuso hacer una boda grande, con invitados y fiesta, ella se negó por completo.
—Siento que me estás utilizando —l