Capítulo 117
Leo llevaba más de una hora de pie frente a la sede del **Grupo Rossy**. El viento agitaba su cabello, pero él no se movía.
Venir a pedir un favor era algo que lo corroía por dentro, pero no tenía opción: por su hermana estaba dispuesto a humillarse si era necesario.
Respiró hondo, apretó los puños y cruzó la entrada principal. El mármol del vestíbulo brillaba bajo la luz blanca, los empleados iban y venían sin atreverse a mirarlo directamente.
Pidió hablar con **Marco Rossy**, y