Capítulo 113
La mirada de Eva oscilaba entre Marco y la ventana de la villa. Sabía con exactitud que Nara los estaba observando desde allí, detrás de esas cortinas que apenas se movían con la brisa. Le bastaba con imaginar su expresión, ese aire de serenidad que tanto la irritaba, para sentir cómo la rabia se le retorcía en el pecho. Pero provocar un enfrentamiento directo con ella, justo ahora, no iba a servirle como había planeado. Necesitaba fingir, llorar si era necesario, envolverse en la