JESÚS.
Nicolle estaba entre mis piernas, el agua de la tina se había caído un poco al piso. Acariciaba su pecho, pero ella estaba diferente a las otras veces que hemos compartido el baño, Nicolle se encontraba muy pensativa.
—Nicolle —la nombré y ella volteó. — ¿Qué es lo que pasa esposa?
— ¿De qué hablas Mon coeur?
—Estás distante, cuéntame. ¿Qué es lo que pasa?
—Nada.
—No te creo, dímelo.
—Mon coeur, te digo que no es nada.
—De acuerdo, no me lo digas ahora. Pero quiero que pronto me lo