NICOLLE
Me levanté más temprano, la verdad tenía mucha emoción. Me tomé la molestia de recorrer un poco las instalaciones del hotel, dejé una nota a Jesús para que no se preocupara y lo esperaría para desayunar en el restaurante.
El desayuno fresco se veía muy apetecible, la mantequilla en el pan caliente era exquisita. A esta hora mi esposo ya debió a levantarse, esperaba que ya estuviera aquí. Vi a alguien sentarse, creí que era Jesús.
—Disculpe. ¿Quién es usted? —pregunté en francés.
— ¿Hab