Audrey temblaba debajo de su aparente coraza de hierro, pero en realidad, todo su ser se derretía ante la posibilidad de que Connor estuviera siendo sincero con ella.
¡Dios! Estaba en un verdadero predicamento, ¿Aceptar, o no aceptar?, pero entonces la maldita duda se cernía sobre ella como un ave de mal agüero.
— Connor… no lo sé, no creo que esto sea saludable para ninguno de los dos — Dijo bajando la mirada para que él no viera el profundo anhelo que la estaba carcomiendo.
— Audrey… te lo ru