Connor levantó la mirada gris y ella no pudo evitar tensarse.
Él notó que la rubia estaba muy nerviosa, por lo que se levantó y le ofreció una silla.
— Por favor — Le dijo mientras le acercaba la silla y sé la acomodaba para que se sentase frente a él.
— Ya me tienes aquí como querías, ahora habla, y sé breve, debo regresar a trabajar.
— Tony dijo que te daría el resto del turno — él replicó.
Audrey hizo una mueca y torció el gesto.
— ¿Eso te dijo?
— Sí.
— Ok, pero igual, sé breve.
Conn