Un error... ¿o una señal?
Los rayos del sol se filtraban tímidamente por las cortinas, acariciando el rostro de Mariam. Se removió entre las sábanas, sintiendo un calor familiar a su lado. Abrió los ojos de golpe… y se encontró con el rostro dormido de Demian.
Su corazón dio un brinco, y la confusión la invadió como un torbellino. Su mente retrocedió, intentando armar las piezas de la noche anterior. Las risas, el vino, las miradas… y después, el cuarto. La imagen de sus cuerpos entrelazados volvió a su mente como una b