Demian había pasado toda la mañana jugando con su pequeño, corriendo en el jardín, luego lo observo en la piscina de niños, jugar con sus dinosaurios mientras el lo observaba, todo había transcurrido de manera tranquila. Hasta que el reloj marco las tres de la tarde.
Lían enfermó de repente mientras Mariam se encontraba trabajando. Algo que preocupo a Demian, quien, sin pensarlo dos veces, lo llevó al hospital. La fiebre del niño subía con rapidez, y su llanto no dejaba de sonar en el interior