—Pero te diré algo, Kitty… Demian es un buen hombre. Tú jamás sabrías valorar eso. Por que estas acostumbrada a tener imbéciles a tu lado.
Mariam levantó el rostro con orgullo, aunque su voz temblaba. Pero no se dejaría humillar por su familia.
—Al principio fue difícil, sí… pero ahora lo veo con otros ojos. Pero el no es el monstruo que todos piensan.
Kitty soltó una carcajada seca, como si le resultara gracioso escuchar sinceridad.
—Siempre tú, tan buena, tan noble. Una lástima que tu pureza