El viento soplaba con fuerza, agitando suavemente el cabello de Mariam mientras empujaba el cochecito de la bebé por la pista del aeropuerto privado. Liam caminaba a su lado, con su inseparable bolsa de gomitas en la mano, observando todo con ojos curiosos.
—¿A dónde vamos, mamá? —preguntó con entusiasmo, mirando los jets alineados en la pista.
—De vacaciones, mi amor. A un lugar hermoso, con una playa cerca para que puedas jugar con la arena y mojarte los pies —respondió Mariam, inclinándose h