Tenía que ser fuerte, fingir que la traición de Bastian y Sophie no me afectaba. Mis padres no debían sufrir por el egoísmo de esos dos.
—Mamá, ellos son adultos, son responsables de sus actos.
—Lo sé, hija mía, pero él era tu prometido, Sophie cruzó la línea esta vez —dijo, furiosa.
—Mamá, sabes lo impulsiva que es mi hermana, además Bastian también es culpable, si de verdad me amaba, nunca me habría traicionado así.
Suspiró, con gesto arrepentido.
—Lo que me duele es la actitud de tu hermana,