Juliette
Bajé las escaleras y lo primero que vi fue a mi hermana besando a Gérard.
Me sentí muy incómoda, esperando que mi hermana no estuviera planeando nada en mi contra. Aún tenía dudas sobre su arrepentimiento.
—Cariño, te ves deslumbrante con ese vestido rosa.
—Gracias, amor, vámonos —tomé su mano, saliendo rápido de la casa.
Gérard me miró con curiosidad, incapaz de ocultar el impacto que me causó verlos juntos de esa forma.
—Pareces un poco seria, Julie, ¿aún te sientes mal?
—No, ya esto