Aún me negaba a creer sus palabras.
—Alice, creo que la que no se ha dado cuenta de que ya perdió su oportunidad con él eres tú —alcé una ceja—. Como tú misma dices, lamento tener que decírtelo.
Reuní mi valor, le lancé una mirada fría y después me giré, caminando hacia otra zona del hospital para esperar a Gérard.
¿Será que Gérard todavía siente algo por Alice?
—¿Juliette, eres tú? —escuché una voz a mis espaldas.
Me quedé perpleja al ver a la persona frente a mí.
—Kalet, no lo puedo creer, ¿e